Aprendí que si compito contra el tiempo, siempre pierdo. Aprendí que nada es tan malo ni tan bueno. Aprendí que hay que rodear y llegar al otro lado para darse cuenta de que siempre es lo mismo. Aprendí que el que quiere puede y lo consigue. Aprendí que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana.